COMENTARIOS DE LA SEXTA EDICION DEL CURSO INMUNOANALISIS

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Curso INMUNOANÁLISIS - 2 y 3 de julio de 2011 -  IBYME - Ciudad de Buenos Aires.

La sexta edición del curso Inmunoanálisis que se dictó en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME) entre el 2 y el 3 de julio de 2011 resultó notablemente exitoso.

Es ineludible destacar y agradecer a todos los participantes la colaboración prestada, que redundó en el éxito de esta edición del curso Inmunoanálisis, en el que participaron profesionales bioquímicos de prestigiosos laboratorios privados de la Argentina y de Paraguay, de hospitales públicos de la Argentina y de Uruguay, la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS), universidades argentinas y uruguayas, y los directores del Programa de Evaluación Externa de la Calidad de Chile, dependiente del Ministerio de Salud de la República de Chile, aportes todos indiscutiblemente muy meritorios.

Fotografía con los profesionales participantes en la histórica escalera del Instituto de Biología y Medicina Experimental.

Entre los temas tratados, fue la diferencia de los valores que se detectan entre las técnicas cuantitativas, metodologías o marcas comerciales en inmunoanálisis para el mismo control de calidad –tanto interno como externo–, como también se verifica en el laboratorio clínico para la misma muestra de un paciente y no se consideró un problema porque: “La única verdad absoluta es que no hay verdades absolutas”. Este concepto –discutido y justificado en casos prácticos anteriores– se observó en los resúmenes del programa de control de la evaluación externa de la calidad del College of American Pathologists, cuyos datos fueron generados e informados por los más prestigiosos laboratorios del mundo, certificados por el citada entidad  de los EE.UU.; han sido expuestos y analizados en el curso, en conjunto con todos los participantes. Además, se comprobó que son las mismas tecnologías que se utilizan en todos los laboratorios de Latinoamérica.

El problema real radica en mantener un paradigma dominante o permanecer en una crisis paradigmática al negar o desconocer que las diferencias de valores sucede en todo el mundo; pero, es muy importe saber cómo evitar errores analíticos adicionales que sí dependen exclusivamente del profesional bioquímico y de las justificaciones –al menos en su mayoría– que se basan en conceptos y principios de las ciencias básicas de la formación bioquímica, que es precisamente ese conocimiento el que se diferencia de la formación médica.

La misión y el objetivo del curso Inmunoanálisis fue, es y seguirá siendo, un Training of trainer o “Entrenamiento de entrenadores”; significa comprender el comportamiento de las técnicas inmunoanalíticas desde una óptica diferente, razonar qué ocurre dentro de un tubo, un pocillo o una celda de reacción y asegurar –a partir del conocimiento– la calidad de las prácticas bioquímicas.

La automatización no reemplaza el conocimiento analítico que el profesional bioquímico debe tener, con él puede garantizar y establecer la diferencia entre el estado fisiológico y el estado patológico de los pacientes para la metodología utilizada y, así, ejercer la docencia con los colegas del equipo de trabajo, con los médicos y, fundamentalmente, con los pacientes.

Los conceptos analíticos expuestos tampoco deben ser desconocidos por los profesionales que tercerizan las muestras de sus pacientes; la finalidad es de auditar o confirmar la validez de los resultados de sus activos, cuando son realizados por laboratorios de mayor complejidad y con una metodología determinada.

De ningún modo pretendo hacer futurología pero, es innegable e importante destacar que el diagnóstico in-vitro está migrando hacia la robotización, la miniaturización de las técnicas y la automatización de alta productividad, a la nanotecnología, a la biotecnología, a las técnicas POC, a la bioinformática, a los sistemas eficientes de validación y comunicación, etcétera.

El avance tecnológico hace que el conocimiento se duplique (en la actualidad cada 18 meses) hecho que permitirá que en los próximos cinco años cada paciente acceda a realizarse su propio genoma por un costo cercano a los US $ 100. Cada persona tendrá la posibilidad de efectuar los cambios de estilo de vida necesarios para prevenir enfermedades, efectuarse los controles de los parámetros bioquímicos correspondientes y garantizar o, al menos, mejorar su calidad de vida, razones por las que considero un importante rol protagónico de la profesión bioquímica en los próximos años.

El conocimiento analítico será fundamental y, en consecuencia, se podrá obtener la motivación suficiente para el crecimiento y el desarrollo del profesional bioquímico, en cooperación sustancial y consecuentemente en el diagnóstico médico.

Puede resultar complejo interpretar ciertos cuadros patológicos si los datos experimentales obtenidos en el propio laboratorio no se ajustan a la teoría de un profesional médico o de un líder de opinión bioquímico que generó sus datos con una metodología determinada.

Si ocurre esa situación se deberá rechazar o, al menos, revisar esa hipótesis cuando se utiliza otra metodología. Toda teoría debe ser comprobada experimentalmente; significa la necesidad de efectuar una revisión y un ajuste de los valores de referencia para los instrumentos del propio laboratorio pero, por supuesto, en absoluto significa que otras metodologías no posean la performance esperada, o los profesionales no trabajen correctamente.

Dr. Eduardo E. Castellani